Trece policías resultaron heridos en disturbios que siguieron a un tradicional día de marchas de grupos de protestantes por toda Irlanda del Norte, informó ayer un vocero de la institución de seguridad.
Los agentes fueron blancos de un ataque "sostenido y organizado" procedente del barrio católico de Short Strand, desde donde se arrojaron cócteles molotov, añadió la fuente. Dos oficiales fueron hospitalizados, pero la policía no dio detalles sobre sus heridas.
Algunos alzados entre una multitud de unas 200 personas lanzaron gas lacrimógeno y objetos contra las filas policiales en un área protestante cercana, dijo la policía. Los oficiales dispararon balas de plástico en un esfuerzo por dispersar al grupo.
La policía dijo que un grupo de mujeres y niños y una fila de automóviles bloqueaban a los policías que trataban de ingresar al barrio católico.
Short Strand ha sido el centro de fuertes enfrentamientos entre católicos y protestantes en meses recientes.
Los problemas comenzaron el sábado cuando miembros de la hermandad protestante Apprentice Boys llegaron a un sector cercano a Belfast después de una marcha que se desarrolló sin problemas en Londonberry, una ciudad habitada mayormente por católicos.
Los protestantes con vestimenta tradicional de épocas pasadas representaron la resistencia de sus antepasados durante 105 días de sitio de las fuerzas católicas hasta el 12 de agosto de 1689, cuando les llegaron refuerzos de la marina inglesa por el río Foyle.
Los aprendices también desfilaron el sábado en Belfast, donde tampoco hubo disturbios. Los grupos católicos radicales retiraron sus objeciones a las marchas.