Cacerolazos, bloqueo de calles e incendios de neumáticos y otros objetos estallaron ayer en zonas residenciales de Caracas después que el Consejo Nacional Electoral (CNE) anunció que la oposición no completó aún el total de firmas validadas para impulsar un referendo contra el presidente Hugo Chávez.
El CNE, a través de su presidente Francisco Carrasquero, indicó que la oposición necesita validar mediante un mecanismo de reparo (comprobación) 604,587 firmas, que se sumarían a las 1.8 que fueron validadas.
La respuesta de los antichavistas en zonas residenciales del este y sureste de Caracas fue el bloqueo de calles y avenidas.
Por su parte, los observadores internacionales criticaron ayer a la autoridad electoral de Venezuela, diciendo que la medida podría alterar el resultado del proceso.
Sin embargo los jefes de las misiones de la Organización de Estados Americanos (OEA) y del estadounidense Centro Carter -que han observado el prolongado proceso del referend- dijeron que respetarán la decisión del Consejo Nacional Electoral (CNE) y seguirán ofreciendo su respaldo a la entidad.
Desde tempranas horas la capital venezolana despertó en tensa calma a la espera de la decisión del Poder Electoral sobre un referendo contra el presidente Hugo Chávez, con ocasionales focos de violencia en puntos del este de la ciudad.
"El rechazo a lo que decidió el CNE es total, y lo que tenemos ahora es que entender que lo que se abre ahora, cuando nos quieren pisotear ese derecho, es acudir al Centro Carter y la OEA" para que se revierta esta decisión, anunció el portavoz del partido derechista Primero Justicia, Julio Borges.