Miles de personas realizaron marchas opuestas en varias ciudades polacas, con activistas de ultraderecha manifestándose contra las propuestas de recibir a refugiados y otros en menores números a favor de la idea de dar apoyo a los inmigrantes.
Unos 10,000 nacionalistas y derechistas marcharon bajo la lluvia en el centro de Varsovia, ondeando banderas nacionales y coreando "Refugiados hoy, terroristas mañana" y ¡"Polonia libre de islam!".
Algunos encendieron bengalas que arrojaron humo sobre los manifestantes, pero no hubo incidentes violentos. Policías antimotines observaron la protesta de cerca.
"Los refugiados son una amenaza a nuestra cultura, no van a adaptarse a nuestra sociedad", dijo Miroslaw Kadziela, de 24 años.
En otro lugar en Varsovia, unos pocos centenares de personas realizaron un acto de "Bienvenidos, refugiados", con música.
Similares actos pro refugiados se realizaron en Gdansk, Cracovia, Poznan y Szczecin. El papa Francisco ha llamado a sus seguidores a abrir sus corazones y parroquias a los refugiados, pero los polacos, predominantemente católicos, están resistiéndose a seguir el llamado en medio de temores de que los migrantes musulmanes amenacen sus empleos y su seguridad.
La Unión Europea quiere que Polonia acepte 12,000 migrantes. Varsovia ha dicho que aceptará 2,000 a lo largo de dos años y que tiene capacidad para más, siempre que sean refugiados, no migrantes económicos.