Una jornada especialmente sangrienta en Afganistán dejó 25 víctimas mortales y un centenar de heridos en sendos incidentes armados ocurridos en las provincias de Takhar, en el norte, y Nangarhar, en el este del país.
En Takhar, doce personas murieron y 80 fueron heridas por disparos de la policía afgana para reprimir una protesta popular por la muerte de presuntos civiles, mientras que un atentado suicida contra una furgoneta de reclutas de policía dejó trece muertos y 20 heridos cerca de la ciudad de Jalalabad.
El primer incidente ocurrió en Taluqan, capital de la provincia de Takhar, donde la policía reprimió con disparos una manifestación que protestaba por una operación de la OTAN que acabó el lunes con la vida de dos hombres y dos mujeres.
Según los manifestantes, los muertos eran civiles, mientras que un comunicado de la Fuerza de Asistencia a la Seguridad en Afganistán, dependiente de la Organización del Atlántico Norte (OTAN), afirmó que eran “insurgentes”.