Uno a uno, los nombres de las 2,801 personas que figuran en la lista oficial de víctimas de los ataques contra las Torres Gemelas fueron leídos ayer, en voz alta, al conmemorarse el primer aniversario de los atentados.
Con el rostro emocionado pero voz firma, el ex alcalde de Nueva York, Rudolph Giuliani, inició la lectura de los nombres, una tarea en la que participaron otras 196 personas.
"Gordon M.Aamoth, Edelmiro Abad, Maria Rose Abad" comenzó a leer Giuliani, sin más preámbulo y después de recibir vítores y aplausos de los asistentes al subir al escenario.
El ex alcalde neoyorquino, quién dejó el cargo al finalizar el 2001 y en medio del reconocimiento unánime por su labor tras los ataques, leyó los nombres de 42 víctimas, las primeras que figuran, por orden alfabético.
Mientras continuaba la lectura, familiares de las víctimas descendían en grupos hasta la base de la "zona cero" y depositaban flores y otros recuerdos en torno a una estructura circular.
Además de Giuliani, participaron en la lectura el secretario de Estado, Colin Powell, representantes políticos como los senadores por Nueva York y Nueva Jersey, Hillary Clinton y Jon Corzine o el jefe de la Policía neoyorquino, Ray Kelly.
La mayoría de los lectores, sin embargo, fueron familiares de las víctimas, de las más variadas razas y edades, que en ocasiones tuvieron que hacer visibles esfuerzos para no se quebrara su voz y les ahogase las lágrimas mientras pronunciaban los nombres de los fallecidos.
La mañana era soleada y una suave brisa levantaba a veces oleadas de polvo, procedente de la base de este inmenso hoyo de 6.5 hectáreas de superficie, que envolvía a los asistentes.
"Mi nombre es Britney Clark. Mi padre Keith era cocinero en el piso 96 del World Trade Center. Este poema me hace sentir como si mi papá me estuviera hablando", explicó una niña negra que subió al escenario para leer una poesía dedicada a su padre fallecido.
Tras depositar sus ofrendas, los familiares permanecían unos momentos agrupados en torno al círculo funerario, orando, animándose unos a otros y a veces liberando la tensión con visibles llantos y arrodillados sobre la tierra.
Muchos de ellos llevaban retratos de sus seres queridos prendidos sobre la ropa o en las manos, que izaban por momentos en el aire para dar testimonio público de la pérdida de un ser querido.
También portaban banderas estadounidenses, lazos y otras prendas con los tradicionales colores rojo, blanco y azul. La lectura de los nombres se inició después de que el gobernador del Estado, George Pataki, leyera la Declaración de Gettysburg, y tras guardar los asistentes un minuto de silencio al cumplirse el instante en que el primer avión secuestrado se estrelló contra la Torre Norte a las 12.46 GMT de aquel trágico día.
Los nombres leídos conforman la lista oficial de fallecidos en los ataques a las Torres Gemelas, excluidos los 10 secuestradores a bordo de los aviones, e incluye tanto a los que ha sido posible identificar como a los que figuran como desaparecidos.
Las autoridades forenses han podido determinar la identidad de 1,399 víctimas, mientras en el caso de otras 1,335 los familiares solicitaron el certificado de defunción a pesar de no haberse hallado sus restos. Otras 67 figuran aún como desaparecidos.
El 11 de septiembre de 2001 había entre 55,000 y 60,000 personas en el World Trade Center y sus estaciones de transporte público, y entre 15,000 y 20,000 personas en las Torres Gemelas, según la Autoridad de Puertos, entidad propietaria del complejo.