Un solitario donante se encontraba recostado sobre un cómodo sillón y dispuesto a donar su sangre para pacientes que pudiesen requerir una transfusión.
El Dr. Agustín Luna, jefe de esa sección, explicó que si con la sangre la situación es difícil, con las plaquetas el asunto se torna más crítico.
Luna detalló que existe un déficit de donantes voluntarios, que se hace más evidente durante las fiestas de fin de año, cuando ni siquiera los donantes remunerados acuden a la sala de Hematología.
Sólo el 3% de la población panameña sostiene todos los bancos de sangre y, en su mayoría, se trata de donantes remunerados.
De acuerdo con Luna, esto es peligroso para quienes reciben las transfusiones, por ser personas que lo utilizan como un instrumento para obtener ingresos.
Esto obliga a las autoridades de Salud a mantener una vigilancia constante de las donaciones de este tipo.
De hecho -explicó- existe una falta de colaboración en la comunidad hacia la donación voluntaria de sangre.
A su juicio, también existe desconocimiento de la población sobre quién califica para este proceso.
Usualmente, existe el concepto que sólo pueden ser donantes los jóvenes y ello lleva a que los adultos mayores se abstengan de aportar, aclara.
Precisó que esta es una población a tomar en cuenta, debido a que tienen una gran tendencia a la colaboración y no se encuentran exigidos por el tiempo.
Sobre los menores de edad también pueden hacer aportes importantes, siempre y cuando tengan la aprobación de sus padres.
En cuanto a las plaquetas, que obtienen de la descomposición de la sangre, a través del proceso de aféresis, dijo que existen muy pocos donantes voluntarios, y como solo tiene un tiempo de vigencia de cinco días, es muy difícil mantener un depósito.
Con la aféresis incluso se obtienen las plaquetas de la sangre, que luego pueden ser devueltas al donante.
Esto evita que se produzca un decaimiento en el paciente y las plaquetas son rápidamente reemplazadas por el cuerpo.
La CSS requiere en estos momentos una incubadora de plaquetas para suplir la demanda de los hospitales públicos y privados.
Las plaquetas son utilizadas en pacientes que sufren politraumatismos, están sometidos a tratamiento de quimioterapia o que se encuentran en cuidados intensivos y en la actualidad tienen una gran demanda.
Luna detalló que cualquier persona con deseos de donar plaquetas sólo tiene que acudir a la sala de Hematología de la CSS, presentar su cédula de identidad y mantener una entrevista con los especialistas.
Sostuvo que esta acción puede salvar una gran cantidad de vidas.
Más que donantes de snagre, estas personas son promotores de vidas.
Las estadísticas reflejan que en el país se obtuvieron alrededor de 44 mil 232 donaciones de sangre, de las cuales un 55% son familiares o de reposición.
El 3% de la población panameña dona. De ses porcentaje, la mayoría es por donaciones remuneradas.
La situación es crítica y más aún las reservas de plaquetas.