EN UNA misión navideña para animar a los soldados destacados en Irak, el secretario de Defensa Donald H. Rumsfeld les dijo que sentirán orgullo por su desempeño, a pesar de lo sombrío que la situación pueden parecer.
"No tengo dudas, esto es posible"", expresó a la tropa en Mosul sólo tres días después de un ataque devastador contra un comedor militar estadounidense en la ciudad.
"Cuando parece sombrío, cuando uno se preocupa por salir, cuando uno lee y escucha a quienes dicen que no se puede hacer, y que aquí estamos en un medio de una confusión"", uno debe recordar que esas personas que dudan han estado en "todos los conflictos de la historia del mundo"", expresó ante unos 200 soldados en la sede del comando de una división de la infantería.
Rumsfeld viajó en secreto en medio de fuertes medidas de seguridad. Aterrizó en la oscuridad de las horas previas al amanecer y de inmediato se dirigió a un hospital de combate donde muchas de las víctimas del ataque del martes eran atendidas.
Posteriormente se reunión en Tikrit, la ciudad de Sadam Hussein, con el comandante de la primera división de la infantería, el general mayor John Batiste.
El militar expresó que el 90% de las amenazas del área, que abarca a cuatro provincias, proviene de elementos del ex régimen.