El Gobierno de Perú declaró hoy en emergencia a una parte del territorio de la región central de Huánuco, donde al menos 29 personas murieron y unas 25 fueron reportadas desaparecidas tras los deslizamientos de lodo y tierra ocurridos durante la Semana Santa.
Las fuertes lluvias que caen desde diciembre pasado en varias regiones de Perú han provocado desde entonces la muerte de decenas de personas, pero el peor estrago de la temporada se produjo durante la Semana Santa en la provincia de Ambo, en Huánuco.
En Ambo, se han registrado "en una sola noche 24 muertos y 25 desaparecidos", dijo hoy a Efe el jefe del Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci), Luis Palomino, desde la zona del desastre.
Palomino aclaró que el deslizamiento en Chinchao y Ambo se produjeron el miércoles y la noche del jueves, respectivamente, y no el jueves y el viernes, como reportó inicialmente el Indeci.
"Es un hecho que enluta a la familia peruana" dijo hoy, por su lado, el presidente peruano, Alan García, al enfatizar a periodistas en Lima que esta clase de catástrofes son difíciles de prever porque la geografía del país es "muy agreste" y existen miles de centros poblados levantados en zonas muy remotas.
La lista de los 29 fallecidos en Huánuco la completan los 5 decesos registrados en otro alud ocurrido el miércoles pasado en el distrito de Chinchao, agregó Palomino, quien viajó a la zona de desastre junto a una comitiva gubernamental encabezada por el primer ministro, Javier Velásquez.
El primer ministro consideró que la cifra de muertos puede aumentar a 50, pero el jefe del Indeci confió en que muchos de los que han sido reportados como desaparecidos se hayan refugiado en lugares seguros o viajado por Semana Santa.
Además, estos deslizamientos han dejado 50 heridos, 400 damnificados y unas 120 casas destruidas.
En Ambo, el huaico, como se llama en Perú a los deslizamientos, "ha sido sorpresivo, pero el ruido permitió a las personas abandonar sus hogares. Las personas mayores y los niños fueron arrastrados por las aguas y solamente a algunas de ellas las hemos podido rescatar", relató Palomino.
Sin mucha maquinaria y en medio del caos y del dolor en Ambo, los pobladores, ayudados por socorristas, buscan a sus familiares. Una mujer dijo que había perdido a nueve parientes, según relató un corresponsal del Canal N desde la zona.
El territorio más crítico en Ambo es El Arroyito, por donde se deslizó con mayor fuerza la inmensa masa de lodo y piedras.
Palomino enfatizó que un huaico de esta magnitud no había ocurrido en Ambo desde hace unos cien años y confirmó que esos poblados levantados en el área de "alta peligrosidad" serán reubicados a otra segura.
El primer ministro, quien viajó hoy a la zona llevando alimentos, medicinas y carpas para los damnificados, anunció en declaraciones al Canal N que se ha dispuesto la compra de más agua y el envío de maquinaria para ayudar en las tareas de rescate y rehabilitación de la zona.
Tras la tragedia, el Ejecutivo peruano declaró el estado de emergencia por 60 días en las zonas afectadas por las lluvias y ordenó que la bandera esté izada hoy a media asta por los fallecidos.
Palomino explicó que la emergencia rige en el distrito de Chinchao (en la provincia de Huánuco), así como en las provincias de Ambo y Leoncio Prado y señaló que en este último lugar, las lluvias han afectado a los terrenos agrícolas desde hace un mes.
Las autoridades peruanas no tienen el consolidado total del número de víctimas ni de los daños producidos por las fuertes lluvias durante la presente temporada que ha dejado decenas de muertos, miles de damnificados y graves daños especialmente en la región del Cuzco, que vive del turismo.
A finales de enero pasado, miles de turistas fueron evacuados de la localidad de Machu Picchu, la puerta de entrada a la ciudadela inca, debido a las fuertes lluvias.
Este centro arqueológico, declarado Patrimonio de la Humanidad y una de las Siete nuevas maravillas del mundo, permaneció cerrado por dos meses y fue reabierto recién el 1 de abril.