Más de dos de cada tres mujeres argelinas aceptan que un marido pueda pegar a su cónyuge, según los resultados publicados recientemente de la tercera encuesta nacional de indicadores múltiples (MICS3) realizada por la Oficina Nacional de Estadísticas (ONS) en colaboración con la ONU.
La encuesta indica algunas de las razones por las que las mujeres manifiestan que pueden aceptar la violencia con- yugal, que salga de casa sin decírselo a su marido, que se comporte negligentemente con los hijos, que discuta con su cónyuge, que rechace mantener relaciones sexuales o que queme la comida.
La tolerancia de la violencia conyugal está más extendida, según este estudio, en el este del país magrebí donde un 79% de las mujeres aceptan que un marido pegue a su con- yuge por una de las razones citadas", según el sondeo.
En las zonas rurales también es mayor 74,6% que en las urbanas 62,7% y las mujeres casadas son relativamente más numerosas que las solteras, divorciadas o viudas a la hora de aceptar estas prácticas, indica el estudio.
La aprobación de la violencia conyugal es mayor entre las mujeres de mayor edad, situándose en un 71,2% entre las de 45 y 49 años frente a un 66% entre las menores de 35.
El nivel económico también desempeña un factor diferenciador y la encuesta refleja que cuanto más disminuye el presupuesto familiar más parece tolerado y normal el recurso a la violencia.
Un 79,6% de las mujeres que dicen tolerar estas prácticas proceden de grupos con bajo poder adquisitivo.
El estudio revela que el nivel educativo es el factor más determinante en este sentido y que un 85,7% de las mujeres sin escolarizar aceptan la violencia con- yugal por al menos una razón. Este porcentaje disminuye a medida que aumenta el nivel de educación de las encuestadas y se sitúa en un 40,5% entre las mujeres con formación universitaria.
La encuesta ha sido realizada con una muestra de 29.478 hogares en todo el país e incluye varios datos sobre su situación.