Las fuertes lluvias y vientos que azotaron ayer por más de 10 horas a la región central de Honduras dejaron un saldo de dos personas desaparecidas y otras 500 afectadas y numerosos árboles y muros derrumbados, según las autoridades.
“Nos solidarizamos con los afectados por la fuerte lluvia. He dado instrucciones para que ningún afectado se quede sin apoyo”, dijo el presidente Porfirio Lobo. Informó haber ordenado a los bomberos, militares y policías “adoptar acciones inmediatas a fin de respaldar a nuestros compatriotas afectados”.