Dos suicidas en autos bomba atacaron la sede del comando del Ejército de Siria, matando a cuatro guardias y engullendo en llamas un símbolo clave del asediado régimen del presidente Bachar al Asad, informaron los medios de comunicación estatales y testigos.
Luego de ambos estallidos hubo varias horas de enfrentamientos armados entre rebeldes y fuerzas del régimen en el centro de Damasco.
Un reportero de un canal de la televisión iraní también murió por disparos cerca del sitio de los enfrentamientos y un corresponsal de otra televisora de Irán resultó herido.
Los osados ataques rebeldes en el corazón de la capital siria dejan entrever su determinación de derrocar a Al Asad a medida que se intensifica la guerra civil del país. Fue el segundo día de ataques explosivos que sacuden la capital.
Los insurgentes atacaron una escuela de Damasco que, según activistas, estaba siendo utilizada por las fuerzas del régimen como sede de seguridad. Varias personas resultaron heridas.
Cerca de la capital siria, dos grupos de activistas que llevan registro de las víctimas dijeron haber hallado el miércoles varias decenas de cuerpos en un solo lugar.
Los disturbios en Siria comenzaron en marzo de 2011 con protestas pacíficas para exigir cambios políticos.