Las autoridades mexicanas cerrarán este año con cifras récord en decomisos de cocaína y extradiciones de capos a Estados Unidos, pero la sociedad fue sacudida por una ola violenta del crimen organizado que se cobró más de 2,600 muertes.
El decomiso más importante en la historia del país ocurrió en octubre en el puerto de Manzanillo (Pacífico) con 23 toneladas de cocaína procedentes de Colombia, y en total las autoridades incautaron en trece meses 50.3 toneladas de la droga desde el 1 de diciembre de 2006, cuando inició el Gobierno de Felipe Calderón.
Estos golpes al tráfico de drogas, con su consecuente reducción de la oferta, empujaron los precios en las calles de EE.UU. de $96 el gramo de cocaína pura a $139 en el último año.
El Gobierno logró también el mayor decomiso de dinero en la historia de México cuando en un operativo contra las drogas efectuado en marzo la policía encontró $205 millones en efectivo en una de las casas del empresario mexicano de origen chino Zheli Ye Gon.
Para combatir al crimen organizado, el presidente Calderón se apoyó en el Ejército, que respalda los operativos de agentes federales, una decisión que ha sido criticada por defensores de los derechos humanos y analistas.
En respuesta, la guerra sin cuartel desatada por los líderes de la droga ha dejado una estela de muerte en el país con 2,630 asesinatos, según datos extraoficiales, varios de ellos policías y militares, algunos periodistas e integrantes de bandas que interpretan "narcocorridos" y música "grupera".
En esta vorágine, han quedado al descubierto decenas de policías que colaboraban con el narcotráfico y en algunas plazas del país las corporaciones han sido renovadas por su presunta vinculación con los capos.
Analistas consultados por Efe consideran que la estrategia del Gobierno ha fracasado, pues sostienen que la represión no es la vía para combatir al narcotráfico y que esta política ha dejado en cambio una cifra récord de muertos.
Ricardo Ravelo, periodista y autor de varios libros sobre el tema, dijo en entrevista que en 40 años de lucha contra la mafia ningún país ha podido derrotarla por la vía de la represión.
El comunicador se va al extremo y propone la despenalización de las drogas pues es, asegura, la única forma de romper una cadena de producción y venta que cuenta con la protección de las autoridades.
"Hay fuerzas oscuras operando en el poder y son las que se oponen a la despenalización de algunas drogas, porque se echaría abajo un negocio que en el mundo deja ganancias por $300,000 millones anuales", indicó.