El presidente argentino, Eduardo Duhalde, recibió ayer un duro mensaje del arzobispo de Buenos Aires, plagado de críticas a la dirigencia política, en la homilía que pronunció para conmemorar la revolución que dio lugar al primer gobierno patrio.
El cardenal Jorge Bergoglio, que habló durante la ceremonia religiosa realizada en la catedral metropolitana, subrayó que la sociedad argentina está al borde del colapso.
"Hoy como nunca, cuando el peligro de la disolución nacional está a nuestras puertas, no podemos permitir que nos arrastren las inercias, que nos esterilicen nuestras impotencias o que nos amedrenten las amenazas", señaló.
En un mensaje de alto contenido político e incluso económico, Bergoglio fustigó a la dirigencia nacional en una homilía que fue presenciada en primera fila por Duhalde, su esposa Hilda González, que administra los planes sociales del Estado, y todo el gabinete de ministros.
"No sigamos revolcándonos en el triste espectáculo de quienes ya no saben cómo mentir y contradecirse para mantener sus privilegios y sus cuotas de ganancia mal habidas, mientras nos encerramos en un callejón sin salida", dijo el arzobispo.
En esos días, Durán se sintió mucho con el pueblo panameño, porque no le perdonaron la excusa que dio. “El acostumbró a todo un país a verlo ganar o perder batallando, pero no en la forma en que lo hiszo”.
Casi en toda su carrera, Durán se preocupó más por el 1% de los panameños que no lo respaldaba que por el 99% que lo admiraba y lo idolatraba.
En casi la hora que duró el diálogo, el tema fue específicamente sobre boxeo y en modo particular, sobre Roberto “Mano de Piedra” Durán.
Afirma que personas como el cinco veces campeón nacen cada 100 años. “Es un fuera de serie”.
Indica que tiene grabaciones, en las que por lo menos en cuatro de ellas, Durán le señala sus intenciones de retirarse. Dijo que cuando perdió con Hearst en el año de 1984, en la forma estrepitosa que lo hizo, estaba casi decidido, pero siguió combatiendo.
Para el polémico comentarista, el accidente que le ocurrió a “El Cholo” en Argentina “le hizo bien”.
“Todos sabemos que el boxear para Durán lo es todo. El no hizo más cosas que eso, para mantener su status de vida, su familia y casa. Estoy totalmente convencido de que si no hubiese sido por el accidente, Durán todavia estaría arriba de un ring dando y recibiendo trompadas.
“Ahora, tengo la firmeza de que esta vez, si es verdad”.
“ Muchos creen que mis críticas contra Durán han sido fuertes y destructivas, no es así; lo he ayudado de mil formas y protegido igualmente. Le demostré que soy un amigo de verdad”. “No soy su enemigo de ninguna forma”, continúa diciendo.
Me hubiese gustado mucho ser el organizador del homenaje de despedida que anda en marcha para Durán tal como me lo solicitaron su esposa, Felicidad y sus hijos, pero puse mis condiciones y Durán no aceptó.
“Yo pedía que todo el dinero que entrara se pusiera en un fideicomiso, en una cuenta bancaria a fin de hacerle frente a su casa, a su familia, a su futuro, pero a “El Cholo” no le gustó. “Queria plata enseguida y en ese juego, yo no me prestaría”.
Enfatizó que mientras pueda ayudar a Durán lo hará, como lo ha hecho siempre.
Si miramos el record de Durán, veremos que de las últimas 15 peleas, 6 las perdió con rivales que en su mejor época no le llegaban al talón. En las que venció, no le ganó a nadie”.
El entrevistado insiste en afirmar que Durán fue explotado por todos sus manejadores, a excepción de Luis Spada.
“Muchas veces él se subió al entarimado sin saber cuánto era la bolsa”.
Fue un muchacho utilizado. Dijo que el mejor negocio que don Carlos Eleta Almarán hizo en su vida fue la compra del contrato de Durán.
“Yo lo puedo decir con propiedad, porque muchas veces, pero muchas, trabajé directo con los promotores”.
Durán es como un hijo común. “Muchas veces se porta mal y siempre se le quiere, porque es tu hijo.
Considera a Durán como el panameño más conocido a nivel mundial. “Es un Patrimonio Nacional. Durán es sinónimo de Panamá”, dice.
Otras de de las anécdotas de Durán se dio la calurosa tarde del domingo 2 de marzo de 1975, cuando se enfrentó a Ray Lamking.
Muy pocos sabían que Durán peleó con una diarrea severa. Yo era uno de los jueces de esa pelea y estaba cerca de él y “lo sentía”. Con todo y eso, Durán mandó a Lamking al hospital”
Indica que de lejos, la mejor pelear que hizo Durán en su vida fue la primera de tres ante Sugar Ray leonard.
No sólo por la efervescencia, lo que representaba, sino el rival. Leonard era el consentido de la afición norteamericana,el hombre perfecto, el invicto de Montreal, el invencible.
Este hombre se mediría a un cholo panameño que venía en busca de su segundo título mundial.
Otra anécdota: Luego de la pelea, tuve la oportunidad de hablar con los dos, pero periodísticamente, quise saber de la impresión del perdedor: Leonard.
Allí, el norteamericano confesó: “ Me ofusqué; Durán me molestó tanto y se burló de mi que quise acabarlo de hombre a hombre, en su propio terreno, callarle la boca, pero fue imposible. “Me Equivoqué”. No hay hombre más hombre que Durán!, reconoció Sugar Ray Leonard.