El Ejército mexicano anunció el arresto de seis presuntos sicarios de “Los Zetas”, brazo armado del Cartel del Golfo, tras un enfrentamiento a balazos ocurrido en Apodaca, en el norteño estado de Nuevo León.
Fuentes de la VII Zona Militar detallaron que al grupo, en el que había un policía de tráfico, se le incautaron más de 20 vehículos blindados, droga, dinero en efectivo y un arsenal con 12 armas largas y granadas de fragmentación fabricadas en EE.UU.
“Una denuncia anónima señaló al personal militar que en una casa de una colonia residencial de Apodaca se encontraban hombres con armas largas”, precisó en un comunicado la institución castrense.
Los seis detenidos fueron identificados como Gustavo López, alias “El flaco”, de 38 años; Juan Francisco Torres, alias “El güero”, de 34 años; Fabián Avendaño, alias “El peludo”, de 23 años; Felipe de Jesús Tapia, de 31 años, y Manuel García, alias “El mosco”, de 31 años, mientras el policía fue identificado como Aarón Esparza, alias “El negro”, de 36 años.
Al parecer, los militares acudieron a un domicilio de Apodaca tras recibir la llamada y fueron sorprendidos por una patrulla de la Policía Municipal que disparó contra ellos.
A la vez, sicarios entre quienes estaban los arrestados abrieron fuego contra los militares que, tras 10 minutos de refriega, capturaron a seis de los agresores, pero no pudieron impedir que otros más se dieran a la fuga cruzando un tráiler en la calle donde sucedieron los hechos.
Al parecer, entre los prófugos podría encontrarse el jefe de “Los Zetas” en San Nicolás y Apodaca, vecinos a Monterrey, la capital de Nuevo León.
Los hechos suceden en un momento en que el Gobierno mexicano ha lanzado una ofensiva contra el crimen organizado por todo el país, con la que pretende recuperar el control de los estados más violentos de México.