E l Gobierno de Ecuador entregó a una misión de la Organización de Estados Americanos (OEA), que visita Quito, varias condiciones para restablecer las relaciones diplomáticas con Colombia.
Así lo expresó el ministro coordinador de Seguridad Interna y Externa, Gustavo Larrea, tras la reunión que mantuvo con los emisarios de la OEA, que buscan promover medidas que permitan reanudar las relaciones entre ambos países, rotas tras un operativo militar colombiano en suelo ecuatoriano el pasado 1 de marzo.
"La OEA expresó la voluntad de continuar este proceso y el Gobierno ecuatoriano manifestó sus criterios de condiciones para el restablecimiento de las relaciones", sostuvo Larrea, sin precisar cuáles son esas exigencias.
El titular de seguridad dio datos generales sobre la posición de Ecuador y dijo que es "de defensa del territorio nacional", de la "dignidad como país, de medidas que básicamente tiendan a generar confianza mutua entre las dos naciones".
Larrea agradeció, además, a la OEA "por esta acción", que servirá para que en "las próximas semanas" Ecuador y Colombia vuelvan a reanudar sus relaciones diplomáticas.
Tampoco precisó una fecha para la reanudación de las relaciones, pues dijo que ello depende de lo que logre la misión, que hoy irá a Colombia con el mismo objetivo.
No obstante, Larrea señaló que la búsqueda de una solución al conflicto se da bajo "el entendido que ya el tema jurídico fue reconocido internacionalmente, que hubo una violación de los derechos" de su país por parte de las fuerzas militares de Colombia.
Los delegados de la OEA, que se reunieron a puerta cerrada con la ministra de Relaciones Exteriores, María Isabel Salvador, tienen el mandato de "restablecer la confianza y el diálogo entre las dos partes", dijo antes del encuentro el responsable de la misión, el diplomático boliviano Víctor Rico.
Rico indicó que conversará con ambos Gobiernos "y se manejarán todos los textos por canales oficiales", sin declaraciones sobre lo tratado.
Después de la visita a Quito y Bogotá, la misión informará al secretario general de la OEA, José Miguel Insulza.