EL CANCILLER ecuatoriano, Francisco Carrión, entregó una nota de protesta al embajador de Colombia en Quito, Carlos Holguín, por la reanudación de las aspersiones aéreas con el herbicida glifosato sobre cultivos de coca cerca de la frontera con este país andino.
"Entregué una nota de protesta, formal y enérgica, al embajador de Colombia en Quito, exigiendo que se suspendan las aspersiones", reveló Carrión a la radio "CRE Satelital".
El ministro expresó su esperanza de que "en las próximas horas haya alguna reacción" por parte de Colombia a su petición, de lo contrario, dijo, "obviamente, seguiremos tomando las medidas que nos corresponde para hacer valer nuestros derechos".
Carrión recordó que el Gobierno de Quito ha tomado una actitud "muy firme" y ha pedido a su similar colombiano que suspenda las fumigaciones, en cumplimiento del acuerdo suscrito por las dos cancillerías en diciembre pasado.
Ese documento remarca la necesidad de realizar estudios, con la intervención de la Organización de las Naciones Unidas, sobre los efectos de las aspersiones.
Pobladores ecuatorianos de la zona fronteriza aseguran que el glifosato afecta a la salud de los humanos, de los animales y daña los cultivos de yuca y plátano, entre otros, pero Colombia sostiene que la sustancia es "inocua".
El canciller negó que el presidente de Ecuador, Alfredo Palacio, haya sido informado previamente sobre la reanudación de las fumigaciones, pero reconoció que sí se dio una llamada telefónica del gobernante de Colombia, Alvaro Uribe, al palacio de Carondelet, sede del Ejecutivo ecuatoriano.
Sin embargo, aclaró que la llamada tuvo como fin expresar la "preocupación" de Uribe respecto al incremento de las plantaciones de coca en la zona de la frontera aledaña a Ecuador y para manifestarle que disponía de un estudio en el que se señala que supuestamente el glifosato no es dañino para la población.
"El presidente Palacio le dijo (a Uribe) que cualquiera que fuere ese estudio no tenía valor puesto que no se había realizado sobre la base prospectiva, es decir, en base a analizar el efecto que va teniendo en el tiempo", anotó Carrión.
Añadió que Palacio "fue firme y categórico en rechazar esa posibilidad (las aspersiones) y exigió que Colombia respete la zona de 10 kilómetros aledaña a la frontera, de tal manera que la conversación se produjo pero no para decirle tal fecha vamos a iniciar (las fumigaciones)", subrayó Carrión.
El canciller recalcó que el incremento de las plantaciones de coca en territorio colombiano fronterizo con Ecuador se debe a la falta de presencia y control efectivo de parte de las autoridades y de las fuerzas de seguridad de ese país en la polémica zona.
"He insistido por todos los medios y en reuniones oficiales con Colombia de que ésta es la causa y no podemos nosotros aceptar que esa omisión, esa falta de presencia, esa falta de control, la estemos pagando nosotros", manifestó.
El glifosato es un herbicida no selectivo cuyo inventor, la corporación Monsanto, patentó con la marca Roundup.
El producto se creó en los años 70, introduciéndose tiempo después en América Latina.
Comienzan a presentarse evidencias sobre sus efectos tóxicos en humanos, flora y fauna silvestres, causa daños ambientales directos e indirectos, la maleza es su objetivo.
Ecuador formaliza protesta a Colombia
Las fumigaciones estaban suspendidas desde hace casi un año, pero se reanudaron esta semana.