Vélez declaró a Efe que una funcionaria de la embajada le adelantó que hoy le dará la respuesta de su Gobierno a su reclamo, que abre la posibilidad de que levante su huelga de hambre.
Sin embargo, apuntó que, por la información periodística que ha conocido, la respuesta del Gobierno panameño supuestamente no fija plazos para el pago de la indemnización, ni menciona cómo se sancionará a los culpables de las torturas que sufrió en 2002.
Agregó que, al parecer, Panamá ignora que la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CorteIDH) establece que si el pago no se hacía a tiempo, también debe pagar intereses.
Panamá reconoció anoche la sentencia en su contra de la CorteIDH por las torturas a Vélez y decidió pagarle 27.500 dólares. También reconoció 24.000 dólares al Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (Cejil), que asistió a Vélez.
El ecuatoriano fue detenido en 2002 en Panamá por las autoridades de migración de ese país, que le acusaron primero de estar vinculado con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y luego de ser peligroso para el orden y la seguridad pública.
Vélez, que tiene 45 años y vive en La Paz con su esposa boliviana, acampó a las puertas de la embajada panameña, solo consume líquidos y sueros, y recibió atención de médicos que esta semana se mostraron preocupados por su salud.