Washington expresó fuerte preocupación por la decisión del presidente Hugo Chávez de nacionalizar empresas privatizadas de su país, un anuncio que también provocó una fuerte caída del mercado bursátil venezolano.
"Podemos expresar nuestra preocupación porque es real", dijo el secretario de Energía estadounidense, Samuel Bodman, mientras que el portavoz del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Gordon Johndroe, dijo que Estados Unidos espera que "si algunas compañías de EE.UU. resultan afectadas, esperamos que sean compensadas rápida y justamente".
Chávez dijo que desea imponer "la propiedad social sobre los medios estratégicos de producción", como parte de lo que llamó "el socialismo del siglo XXI".
El anuncio de la nacionalización de importantes empresas eléctricas y de telecomunicaciones del país que habían sido privatizadas (además de tomar el control y dominio de la refinación petrolera) impactó negativamente en los mercados.
La bolsa venezolana cayó un 10%, su peor desempeño desde la llegada de Chávez al poder en 1998, y también se produjo una caída en el precio de los bonos.
Las acciones de la Compañía Anónima Nacional Teléfonos de Venezuela, una telefónica que sería afectada por la decisión de Chávez, se hundieron 25%, mientras que los títulos de la empresa Electricidad de Caracas, otra potencial afectada, cayeron un 20%.
Chávez jurará hoy para su nuevo mandato de seis años, de 2007 a 2013.