Funcionarios estadounidenses dijeron que la información de inteligencia apunta contundentemente hacia el gobierno de Bashar Assad como el culpable, una acusación que Assad calificó como "absurda''. Estados Unidos, junto con sus aliados en Europa, parece estar preparando el terreno para la respuesta más agresiva desde que comenzó la guerra civil de Siria hace más de dos años. El martes por la mañana, funcionarios estadounidenses dijeron que el presidente Barack Obama aún no ha decidido cómo responder al uso de gases letales, una acción que, según dijo el año pasado, traspasaría una línea roja.
El gobierno de Obama ya ha dicho que hay evidencia "irrefutable'' de un ataque con armas químicas a gran escala en Siria la semana pasada. Dos funcionarios del gobierno dijeron que Estados Unidos podría hacer pública el mismo martes una declaración más formal de que se utilizaron armas químicas, y que la culpa apunta a Assad. Un tercer funcionario dijo que algunas de las pruebas incluyen señales de inteligencia, información obtenida al interceptar comunicaciones. La evaluación de Washington también se basa en el número de víctimas reportadas, los síntomas de los muertos y heridos y los relatos de los testigos.
Es improbable que una acción militar internacional comience antes del jueves. Es entonces cuando el primer ministro británico David Cameron convocará una reunión de emergencia del Parlamento, donde se espera que los miembros voten una moción para despejar el camino para una respuesta británica al ataque con armas químicas.