Estados Unidos todavía "no ha tomado una decisión final" sobre la producción de una vacuna contra la nueva gripe A, declaró la secretaria de Salud de ese país, Kathleen Sebelius, en la primera sesión de la Asamblea Mundial de la Salud, inaugurada hoy en Ginebra.
Sebelius sostuvo que su país trabaja en el desarrollo de una vacuna en caso que se opte por producirla, pero también en las medidas necesarias para mantener la producción de vacunas contra la gripe estacional.
Ante el actual brote de gripe A, la Organización Mundial de la Salud (OMS) dejó abierta la posibilidad de empezar a producir una vacuna, aunque para ello -admitió- la industria tendría que recortar o reducir significativamente la manufactura de vacunas contra la gripe estacional.
La capacidad de producir vacunas está concentrada en un 90 por ciento en un grupo de laboratorios de Norteamérica y Europa.
La responsable sanitaria de EEUU consideró que la comunidad internacional debe sentirse "orgullosa" de la manera en la que ha reaccionado ante la aparición y propagación del nuevo virus, que hasta hoy ha causado 8.829 casos confirmados en 40 países.
Sostuvo que el éxito en afrontar este brote "no hubiese sido posible sin una preparación y cooperación internacional" y elogió particularmente el trabajo realizado por México y Canadá.
Para EEUU, las incertidumbres principales en la actual emergencia sanitaria giran en torno a la manera en que el virus viaja, cuán lejos puede llegar y si podría establecerse de manera permanente en un país.
Además, comparte las interrogantes del resto de países y de los expertos de la OMS sobre los factores que determinan la severidad de la infección, que a diferencia de la gripe estacional ha afectado sobre todo a adultos jóvenes.
Un experto del Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de EEUU señaló que laboratorios de ese país investigan el virus para entenderlo mejor y aislarlo, de manera que sirva de base para la elaboración de una vacuna.
Los experimentos podrían finalizar a finales de este mes, indicó.
Por el momentos, los científicos estadounidenses no han notado ninguna mutación del virus gripal, pero esa no es razón para bajar la guardia, advirtió el representante de la CDC.
Recalcó que en EEUU se observa que el virus aún se transmite y aún se presentan "brotes esporádicos" principalmente en escuelas.