El Gobierno de Estados Unidos envió dos aviones a Chile para reforzar el puente aéreo que transporta ayuda humanitaria hacia las zonas afectadas por el terremoto del pasado 27 de febrero y evacuó, hasta el momento, a unas 75 personas.
Las naves, dos aviones C-130 Hércules, compartían hoy la pista de la terminal militar santiaguina junto a aviones procedentes de Rusia, Colombia y Gran Bretaña, todos ellos con las bodegas llenas de cargamento humanitario.
Parte de la tripulación estadounidense, de unas cincuenta personas, viene directamente de Haití, donde pocos días antes estuvieron cooperando para aliviar las zonas más afectadas por el terremoto de 7,0 grados Richter, que el pasado 12 de enero arrasó con la capital de este país caribeño.
"La principal diferencia es que en Haití no hay ningún Gobierno con quien coordinarse, y todo el mundo quiere ser protagonista. En Chile sólo ayudamos en lo que el Gobierno nos pide", comentó a Efe uno de los militares.
En el aeropuerto de Concepción, junto al puerto costero de Talcahuano, uno de los más afectados por el tsunami que siguió al terremoto de grado 8,8 en la escala de Richter, seguían llegando cajas de agua, colchones, leche en polvo y hasta bolsas plásticas para portar cadáveres.
El Gobierno de Barack Obama entregó 1.410.000 dólares para apoyar la operación de socorro de la Cruz Roja chilena, y prestó 71 teléfonos satelitales para facilitar las comunicaciones en las zonas más afectadas, donde las redes telefónicas funcionan con muchas dificultades.
Chile recibió también por parte de los estadounidenses un cargamento de tela plástica para reparaciones y refugios de emergencia, dos plantas portátiles de tratamiento de agua y la colaboración de un equipo técnico de evaluación formado por seis personas.