La costa este de Estados Unidos se derrite este fin de semana ante una ola de calor que disparó los termómetros hasta los 40 grados y que se combina en ciudades como Washington con una elevada humedad.
La fatídica combinación hizo que el Servicio Nacional Meteorológico estadounidense emitiese, por primera vez este año, una alerta por calor excesivo en un área que se extiende desde el sur de Washington hasta el norte de la ciudad de Baltimore, Maryland.
Los termómetros alcanzaron los 38 grados en la capital estadounidense, aunque la sensación térmica fue superior a los 40 grados.
En Nueva York y Filadelfia las temperaturas se situaron también próximas a los 40 grados, lo que ha disparado el consumo de electricidad debido al uso de los aires acondicionados.