Mundo

EE.UU. y Cuba retoman el diálogo migratorio

Después de cinco años de no sentarse a dialogar, ambos países consideraron que las negociaciones fueron fructíferas, aunque aún existen algunos temores sobre la puesta en marcha de varios acuerdos .


Los Gobiernos de Estados Unidos y Cuba retomaron en Nueva York, después de cinco años de paralización, sus conversaciones para poner en práctica los acuerdos migratorios entre los dos países.

“Las discusiones se centran en cómo promocionar la migración entre Estados Unidos y Cuba de manera segura, legal y ordenada”, informó el Departamento de Estado en un comunicado.

 

Las conversaciones, que se retoman después de haberse interrumpido formalmente en 2004, tienen lugar en las Naciones Unidas, según fuentes diplomáticas.

A ellas asisten, por la parte estadounidense, el subsecretario de Estado adjunto para América Latina, Craig Kelly, y representantes de otras agencias gubernamentales involucradas en los asuntos migratorios, afirmó el departamento de Estado.

 

Washington y La Habana retoman así unas conversaciones sobre asuntos migratorios que se suspendieron de facto en 2003 y oficialmente un año después, durante el segundo mandato del presidente George W. Bush y por orden suya.

Resultados.
Ambos países calificaron de "fructífera" y se centró en las maneras de lograr que el flujo migratorio bilateral sea en el futuro seguro, legal y ordenado.

La reunión sirvió para “avanzar en la identificación de áreas” en las que ambas partes deben “trabajar y cooperar para garantizar el cumplimiento de los acuerdos migratorios firmados en septiembre de 1994 y mayo de 1995 y propusimos alcanzar un nuevo acuerdo en materia migratoria”, dijo el representante cubano.

 

En base a esos acuerdos, EE.UU. puede admitir cada año en su territorio a 20,000 inmigrantes legales cubanos.

El jefe de la delegación, cubana y viceministro de Exteriores, Dagoberto Rodríguez, propuso celebrar la próxima ronda de conversaciones migratorias en diciembre, en La Habana, al tiempo que ratificó su disposición a continuar los intercambios para buscar solución a los asuntos pendientes y fortalecer la cooperación en el área migratoria.

Al referirse a la marcha de este primer contacto entre los dos países, el viceministro cubano de Exteriores expresó su “preocupación” por lograr los objetivos de los acuerdos migratorios; “mientras que en EE.UU. exista la Ley de Ajuste Cubano”.

 

También se pronunció respecto a “la política de pies secos-pies mojados”, que, según dijo, “estimula las salidas ilegales y el contrabando de personas, al ofrecer un tratamiento diferenciado a los cubanos que arriban ilegalmente al territorio de Estados Unidos”.

Las leyes migratorias estadounidenses establecen que los inmigrantes cubanos ilegales que tocan tierra pueden permanecer en Estados Unidos y al cabo de un año obtener la residencia.

Por el contrario, los que son interceptados en el mar, aunque sea a pocos metros de la orilla deben ser devueltos a Cuba.

En tanto, el portavoz del departamento de Estado, Ian Kelly, dijo que entre las prioridades de EE.UU. están “lograr el acceso a aguas profundas de los puertos para una repatriación segura de los inmigrantes y garantizar que el personal consular de la Sección de Intereses en La Habana puede monitorear el bienestar de los migrantes repatriados”.

Kelly señaló también como objetivo el “lograr que el Gobierno cubano acepte la repatriación de todos los nacionales cubanos a excluir debido a su historial criminal”.


fecha edicion
old id
446199
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América