En el mundo árabe estamos viendo "el fin de un ciclo y el principio de una transición", que "no sabemos aún dónde terminará", pero que requiere una "construcción democrática" sólida que aún no existe en esos países, ha señalado hoy en Madrid el expresidente uruguayo Julio María Sanguinetti.
"Se está poniendo fin a algo, pero no sabemos si se está dando comienzo a otra cosa", ha dicho Sanguinetti en una entrevista con Efe tras su participación este miércoles en un encuentro del Club de Madrid, foro que agrupa a 79 expresidentes y ex jefes de Gobierno de 56 países en defensa de los valores democráticos en todo el mundo.
En esta reunión de Madrid, además de Sanguinetti han estado presentes los expresidentes colombianos Belisario Betancur y Andrés Pastrana, y el mexicano Ernesto Zedillo.Para el que fuera presidente uruguayo en dos ocasiones (1985-1990 y 1995-2000), la clave de los acontecimientos vividos en las últimas semanas en Túnez y Egipto radica en saber "cómo se reequilibrarán" las fuerzas existentes en estos países tras caer sus respectivas dictaduras, sobre todo en lo que se refiere al caso egipcio.
"Claramente, las únicas estructuras que uno ve allí son el Ejército, un núcleo central del Estado y las organizaciones religiosas", ha destacado.Sin embargo, ha asegurado el político, escritor y periodista, "bien sabemos que para construir una democracia lo primero que hay que hacer es construir demócratas.
Y de eso (en estos países) hay minorías, pero no mayorías democráticas acostumbradas al ejercicio de los derechos y deberes propios de un sistema republicano". Personalmente, ha referido, "uno aspira a un estado secularizado, donde el Ejército sea una garantía de las órbitas delimitadas del Estado y la religión".
Tal fundamento "por ahora viene funcionando razonablemente (dentro del mundo islámico) en Turquía, a la que (los partidarios del cambio en Egipto, Túnez y otros países árabes) toman como eventual modelo", ha agregado.
Sanguinetti no ha considerado comparable la situación en estos países árabes a la de Cuba, el único estado en Latinoamérica donde persiste una dictadura, o a la de otros territorios de la región, como Venezuela, donde se han producido graves recortes democráticos en los últimos años."En América Latina vivimos una redemocratización; atrás han quedado las dictaduras de los años setenta.
En segundo lugar, en nuestra región los ejércitos están en retroceso, Y en tercer lugar, el factor religioso como factor político aquí casi ha desaparecido", ha explicado.Una eventual comparación tampoco cabe en relación a Cuba, donde, según Sanguinetti, "el gran factor revulsivo debe venir de Estados Unidos".
"Si Washington entendiera que es preciso levantar el embargo comercial, que hoy es inoperante y que sólo sirve de bandera nacionalista para el régimen castrista, y si comprendiera que el libre tránsito de las personas es lo que ventilaría Cuba, entonces creo que ahí sí se produciría un cambio fuerte", ha aseverado.