EL EJÉRCITO israelí impartió instrucciones de emergencia a la población israelí al sur de la ciudad de Haifa, incluida la de Tel Aviv, tras el ataque de la guerrilla Hizbulá contra el corazón de Israel.
El coronel Yehiel Kuperstein dijo que "toda la población entre Haifa y Tel Aviv", más de un millón de personas, "deben seguir las nuevas órdenes del Ejército".
Estas instrucciones piden a la población tener localizado los refugios y estar atentos a las alarmas, a fin de que en caso de un nuevo ataque puedan buscar refugio en el tiempo de menos de un minuto del que dispondrán.
El grupo chiíta Hizbulá confirmó que disparó un cohete Jaibar-1 contra la ciudad de Hedera, 85 kilómetros al sur de la frontera y unos 35 al norte de Tel Aviv.
El cohete, que cayó en una zona deshabitada de la ciudad, no causó víctimas ni daños materiales. Cinco personas acudieron al hospital por síndromes de shock post-traumático.
El ataque fue precedido por una potente alarma que sorprendió a la población en la tradicional cena del "shabat", la jornada de descanso semanal judía, a pesar de que el Ejército israelí tenía en cuenta la posibilidad de un ataque contra Tel Aviv.
El secretario general de Hizbulá, Hasan Nasralá, advirtió ayer de que atacaría "al sur de Haifa" si Israel volvía a bombardear Beirut, lo que hizo la pasada madrugada.
Esta es la primera vez desde 1991 que el corazón de Israel queda bajo la amenaza de cohetes enemigos.
Aquel año, Irak disparó contra Tel Aviv y sus alrededores unos 40 cohetes Scud.
El ataque contra Hedera sigue al disparo de más de 200 cohetes de corto y medio alcance contra el norte de Israel a lo largo de la jornada de hoy, en los que han muerto tres civiles.
Al menos 28 civiles han muerto y 17 han resultado heridos en un ataque israelí contra un grupo de peones que cargaban fruta en la localidad libanesa de Caa, cerca de la frontera con Siria, confirmó la Cruz Roja del Líbano.
Según su portavoz, Ayad Mundir, no se descarta que el número de víctimas mortales pueda incrementarse en las próximas horas, una vez que termine el trabajo de los servicios de socorro.
El ataque ocurrió a plena luz del día, cuando el grupo de obreros acarreaba fruta y hortalizas a un camión frigorífico aparcado en la localidad septentrional de Caa, a unos 50 kilómetros de la histórica ciudad de Baalbeck, uno de los principales bastiones del grupo chií libanés Hizbulá.
Cientos de miles de chiítas que pedían a gritos "Muerte a Israel" y "Muerte a Estados Unidos"" marcharon por las calles del mayor distrito chiíta de Bagdad eayer en una manifestación masiva de respaldo a los guerrilleros de Hizbulá en sus enfrentamientos con Israel.
Las protestas en el mundo árabe se extendieron hasta Arabia Saudí, donde las manifestaciones públicas son inusuales.
En la manifestación más violenta, un centenar de personas arrojó piedras y bombas incendiarias a la embajada británica en Teherán.