El Ejército colombiano se incautó de 3,196 minas antipersonales y 500 galones de explosivos que, al parecer, pertenecían a las FARC y con las cuales se pretendían cometer actos terroristas en el centro del país.
Los elementos fueron hallados durante una operación realizada en el caserío Rovira, departamento del Tolima (sur), sin que se lograran capturas.
Un comunicado de la Agencia Nacional de Noticias Policiales detalla que los explosivos, que estaban enterrados en bidones en una zona boscosa, pertenecerían a la cuadrilla “Cajamarca” de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
A comienzos de agosto pasado, la Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación (CNRR) de Colombia solicitó al Gobierno poner en marcha acciones rápidas en las poblaciones del país afectadas por las minas antipersonales.