El ajo tiene una fama milenaria de ser beneficioso para la salud, pero un estudio afirma que ni crudo, ni cocido o concentrado en píldoras reduce el colesterol "malo" de manera significativa.
El colesterol viene en dos formas: lipoproteínas de baja densidad (LDB) y lipoproteínas de alta densidad (LAD). El LAD es bueno porque elimina el LDB de la sangre, y el LDB es malo porque tiende a acumularse en las paredes de las vías sanguíneas y amenaza con bloquearlas. A su vez hay dos fuentes de colesterol: el que produce el organismo en el hígado, y el que se obtiene de los alimentos. Los fabricantes y vendedores de píldoras han estado promoviendo el ajo, durante décadas, como un método eficaz para la reducción del LDB.
En el chorizo tradicional el 70% es carne magra y el resto grasa o panceta, a la que se añade pimiento picante, agua, sal, ajo, colorante y pimiento dulce.