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El atún se enfrenta a la hora de la verdad

Debido a la demanda descontrolada que existe por esta carne, en gran medida debido al aumento del consumo de sushi fuera de oriente, el atún rojo del mediterráneo está al borde de un colapso biológico.


Hay millones de especies en el mundo en peligro de extinción y entre ellas se encuentra el atún. Un pescado que está a punto de desaparecer de los océanos, y sus reservas comerciales podrán extinguirse más pronto de lo esperado, en ciertas áreas marinas según algunos científicos, aunque nadie puede realmente predecir cuánto durará si se mantiene el ritmo acelerado de su captura.

Debido a la crítica situación de la especie, se realiza esta semana en Marrakech, la carrera contrarreloj para salvar al atún de la extinción comercial. Y es que en esta ciudad se reúne la Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico (ICCAT) hasta mañana . Durante las reuniones, sus 49 Partes Contratantes han mantenido negociaciones cruciales para definir el futuro de esta especie.

Avionetas para localizar bancos de atún.
Este año, ICCAT cuenta con numerosas pruebas científicas que evidencian el escenario crítico para la supervivencia del atún. De hecho, a pesar de las continuas denuncias, se ha seguido practicando una pesca ilegal masiva. La flota industrial parece haberse lanzado a la captura del último atún del Mediterráneo, incumpliendo año tras año las medidas establecidas por dicho organismo.

 

En este escenario, han sido muchas las ilegalidades que se han cometido. Entre ellas, el uso de avionetas para localizar los bancos de atún, la realización trasbordos en alta mar, así como transferencias ilegales. Por otro lado, no hay que olvidar que casi todas las flotas superaron ampliamente sus cuotas.

De ahí la importancia de este encuentro internacional. No en vano, tras estos abusos, el atún ha quedado seriamente diezmado en los últimos años, hasta verse reducido al 36% de su población reproductora en 1970.

Evitar el colapso del atún.
El Fondo Mundial para la Naturaleza junto con otras organizaciones, incluso la Autoridad de Recursos Acuáticos de Panamá (ARAP), participa en esta reunión con el objetivo de influir en las negociaciones que allí se van a producir.

 

La organización pide la puesta en marcha de varias medidas para evitar que el colapso del atún llegue a producirse. De un lado, cerrar la pesquería de atún rojo, hasta que se encuentre bajo control y se den las condiciones para gestionarla de manera sostenible.

De otro, el establecimiento de un auténtico plan de recuperación que, basándose en datos científicos, establezca un recorte drástico en las cuotas de pesca y en la capacidad de las flotas. Un plan que debe, asimismo, reducir el periodo de pesca, prohibiéndola durante los meses clave de la reproducción, especialmente, durante mayo y junio.

Un manjar codiciado y desprotegido.
La ambientalista y directora ejecutiva de Fundación MarViva, Gabriela, Etchelecu, señaló que Panamá participa en la reunión de la ICCAT que se está celebrando en Marruecos, el equipo lo integran funcionarios de ARAP. Sin embargo, en la Reunión de la Comisión Interamericana del Atún Tropical (CIAT) celebrada en Panamá en el mes de junio del 2008, no se llegó a un consenso para establecer las medidas de conservación del atún en el Océano Pacífico Oriental (OPO). Y Luego de esta reunión, la República de Panamá decide aplicar una veda de atún para los años 2008 a las embarcaciones de registro panameño en el OPO.

 

Un período de veda desde el 13 de noviembre hasta el 31 de diciembre, es decir, solamente por 49 días.


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422468
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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