El canciller ecuatoriano, Ricardo Patiño, visitó al australiano Julian Assange en la Embajada de Ecuador en Londres, donde está refugiado, y lo encontró de “buen ánimo”, a pocas horas de que Londres y Quito aborden el caso del fundador de WikiLeaks.
Como estaba previsto, Patiño se reunió con Assange para hacerle saber que Ecuador está “firmemente comprometido a proteger sus derechos humanos” y evitar que sea extraditado a otro país.
El periodista lleva casi un año refugiado en la legación diplomática para impedir ser extraditado a Suecia, donde es requerido por unos supuestos delitos sexuales cometidos en ese país.
Assange, a quien Ecuador le ha concedido asilo político, quiere que el Reino Unido autorice un salvoconducto que le permita abandonar la embajada y el país sin ser detenido.