El rebelde colombiano Rodrigo Granda, conocido como el "canciller" de las FARC y en libertad desde el pasado lunes, recomendó a los familiares de las 56 personas que su guerrilla mantiene como rehenes que "no se ilusionen demasiado".
Granda también pidió "mucha paciencia" a los allegados a estos secuestrados.
"De pronto hay una ventanita que vamos a tener que abrir entre todos, empujarla, para que se abra y por allí irrumpan quienes están en poder nuestro, pero también los guerrilleros de las FARC" presos, dijo el rebelde en una rueda con la prensa en la sede de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC), en Bogotá.