El chavismo y la oposición levantaron sus respectivas banderas de lucha cuando se conmemoran 205 años de la Independencia de Venezuela, pues mientras el oficialismo prometió que vencerá en las supuestas "guerras" en su contra, sus adversarios reiteraron que el referendo para revocar al Gobierno no se negocia.
El jefe de Estado, Nicolás Maduro, ofreció un discurso durante el tradicional desfile militar del 5 de julio, en el que dijo saber que cuenta con la Fuerza Armada para obtener la victoria en la "guerra no convencional, la guerra económica y todos los mecanismos de la guerra psicológica".
Con estas palabras, el presidente reiteró lo que ha venido diciendo desde hace más de dos años al señalar que contra su gobierno existe una guerra que realiza la oposición, los empresarios y Estados Unidos, y que se desarrolla, principalmente, con un sabotaje planificado a la economía.
Aseguró a los diferentes representantes de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) que seguirá incrementando "el poder militar", pues a su juicio, esto es lo que necesita "una república independiente".
"Un poder militar cada vez más poderoso, valga la expresión, cada vez más grande, y cuando la oligarquía pretenda ofenderle tiene que ser el pueblo el que salga a defender a sus soldados", dijo.
Y aunque fue más breve que en sus acostumbradas declaraciones públicas, Maduro tuvo tiempo para pedir al presidente de la Asamblea Nacional, el opositor Henry Ramos Allup, que no se meta con los representantes de la Fuerza Armada.
"Al señor Ramos Allup, no te metas con los soldados, no te metas con los sargentos, no te metas con los capitanes, no te metas conmigo que soy el comandante en jefe de esta Fuerza Armada, cobarde", dijo.
El general Alexis Rodríguez Cabello, que comandó el desfile militar, también ofreció un breve discurso ante la tribuna en la que se encontraban las autoridades encabezadas por Maduro, en el que señaló que los miembros de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana son "hoy más que nunca profundamente chavistas".