Unos dos millones de personas recorrieron las calles de la ciudad brasileña de Belém (capital regional de Pará, norte del país) en la procesión del Cirio de Nazaret, una festividad católica que se celebra anualmente desde 1791 y que está considerada como la mayor romería de América.
La procesión se realiza en honor a Nuestra Señora de Nazaret y se ha convertido en el principal evento de turismo religioso de Brasil, el país con el mayor número de católicos en el mundo.
Los fieles realizaron un recorrido de 3.6 kilómetros entre la iglesia de Sé y la plaza Santuario de Belém para expresar su fe.
El trayecto simboliza el origen de la fiesta, que empezó cuando el leñador Plácido José de Souza encontró la estatua de la virgen en la orilla del arroyo Murucutu, donde hoy hay una basílica, y la llevó hasta su casa.
Según la leyenda, la imagen desapareció y Plácido José volvió a encontrarla el día siguiente en el mismo lugar donde la había encontrado por primera vez.