El barco crucero más grande del mundo fue puesto en cuarentena al comprobarse un segundo brote del virus Norwalk durante sus dos últimos viajes por el Caribe, que afectó a 214 personas.
El "Libertad de los Mares", propiedad de la empresa Royal Caribbean de Miami, fue retenido en el puerto por recomendación del Centro Norteamericano para el Control de Enfermedades.
El paquebote de lujo, con capacidad para 3900 pasajeros, será sometido a una limpieza minuciosa.