Más de tres millones de personas fallecen cada año en el mundo por una excesiva concentración de glucosa en la sangre, según un estudio que publicó la revista "The Lancet".
De estas muertes, 960,000 se deben a la diabetes y 2.2 millones son resultado de trastornos cardiovasculares causados por un exceso de azúcar. El alto nivel de glucosa en la sangre causa 3.16 millones de muertos al año.