Casi siete meses después de lanzarlo al mercado, Google anunció que recibió el último lote de su teléfono inteligente, Nexus One, y que una vez se agoten dichas unidades, dejará de vender el dispositivo.
La empresa cerrará su tienda en línea, en los próximos días y el aparato sólo podrá adquirirse a través de operadores. Hasta el momento, sólo Vodafone en Europa y Australia, y KT en Corea del Sur, tienen el teléfono en su inventario.
Google aseguró que continuará dando soporte técnico a los dueños del dispositivo y que sólo venderá el teléfono a quienes desarrollan aplicaciones para su sistema operativo Android.
La caída del telón para el Nexus One podría significar la salida del gigante de internet del negocio de fabricación de teléfonos inteligentes.
Hace unos días, Eric Schmidt, presidente ejecutivo de Google, aseguró que en un principio, lo único que buscaban con el Nexus One era ayudar a posicionar a Android en el mercado.
En una entrevista, Schmidt aseguró: "Hace un año y medio, la idea era crear el Nexus One para tratar de empujar, hacia adelante, el negocio de la fabricación de teléfonos celulares.