Nuevamente El Bulli de Ferran Adriá encabeza la relación de los mejores restaurantes del mundo, según votación realizada entre cocineros y críticos de todo el planeta.
Adriá, así, se ve confirmado como el mejor cocinero del planeta por segundo año consecutivo, seguido en el ránking por Heston Blumenthal (The Fat Duck, Inglaterra) y Pierre Gagnaire, con el restaurante de su nombre, en París. Entre los diez grandes también figuran en el cuarto lugar, el French Laundry de Thomas Keller (California); quinto, Tetsuya, de Tetsuya Wakuda (Sydney).
A mi llegada, me encontré con un lugar lleno seguridad, reglas y un medio de transporte que contrastaba fuertemente con lo avanzado de esta ciudad, donde impera la comodidad y la sencillez de las bicicletas. Esta ciudad era Mysore, en La India.
Como buen panameño, me preocupé por mi alimentación.
Extrañaba nuestros platos, pero me enfrenté al Issue, una comida muy exótica, que está compuesta por una gran cantidad de especias que aquí, por lo general, ni existen y si existen no las usamos; es sumamente picante.
Por otro lado, me pude percatar que esta cultura usa muy raramente los cubiertos, ya que se acostumbra a comer con las manos, por lo que conseguir un cuchillo, hielo o refresco frío requería hacer una gran hazaña.
El choque cultural para ambas partes es fuerte; la forma de vestirte, en que te aproximas a una mujer, entre otras cosas nos indican que no somos islas y que el mundo es una gran variedad.
Caminando por la calle, nos percatamos que es más fácil ver a grupos de hombres reunidos, hasta abrazados o agarrados de la mano, que mezclados con mujeres; además, si no estás dentro de un aula de clase u oficina, el respeto y los buenos modales son escasos.
Las clases que recibimos en Infosys fueron de gran provecho, pero cuando sales de Infosys todo cambia. Dentro de las instalaciones cuentas con todas las comodidades; afuera todo cambia. Hay mucha pobreza, paisajes opacos, desorganización en la calle, transportes rústicos, y de seguro nos podemos encontrar con una vaca pasando al lado o tirada en la calle.
Mysore es una ciudad muy diferente, con paisajes a los que no estamos acostumbrados: Hay palacios, templos y lindos jardines por todos lados.
La experiencia académica fue todo un reto, el comunicarse con un hindú en su estilo Inglés es bastante complicado. Por ejemplo, la pronunciación de "Web" es "veb" y la de "When" es "ven" y por supuesto la de "Where" es "ver".
Pero mas allá del idioma y el Body Language que cumple en ocasiones su cometido, la metodología de Infosys incluye prácticas desde cómo comunicarse con un colega hasta cómo resolver conflictos con un cliente, todo a lo que ellos llaman Soft Skill.
Cada módulo puede durar entre 3 ó 7 días, dependiendo de su complejidad y es dictado en salones donde puede haber hasta 100 personas, y cada uno tiene su computadora.
Los exámenes cubren todo el temario del módulo y te penalizan por cada respuesta que te equivoques (es decir te restan puntos de las respuestas correctas), el sistema es en su mayoría de escoger la mejor respuesta, y solo tienes un minuto para responder a cada pregunta.
Las asignaciones diarias para cubrir el temario son extensas, y las noches se pueden volver cortas estudiando.
La dedicación al estudio se vuelve casi una obsesión, por eso me llevo la clara idea de que son seres impresionantes y muy dedicados. Una experiencia que nunca olvidaré.
*El autor es IT Engineer Consultant de Telecarrier, quién ganó un concurso para una Beca de Tecnología que consistía en un viaje a Infosys (empresa que se encuentra en uno de los rangos más altos de servicios de tecnología) y que queda en India.