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El misterioso e insistente estafador Bernad Madoff

Fue declarado culpable de 11 cargos relacionados con fraude, lavado de dinero, perjurio y robo. Durante el juicio, se limitó a pedir perdón a las víctimas y a mostrar su arrepentimiento ante ellas.


L a adversidad forja hombres; la buena fortuna crea monstruos. Un ejemplo es Bernard Madoff que pasó de ser la estrella refulgente de Wall Street al mayor defraudador financiero de todos los tiempos.

El hombre que solía frecuentar lujosos salones de los clubes de golf, donde todos querían ser sus amigos, pasará el resto de su vida tras las rejas: esta semana, una corte de Nueva York lo condenó a 150 años de prisión por haber confesado una estafa por más de 60.000 millones de dólares.

En el club de golf de Florida o en los bailes de beneficencia, el ex inversionista de 71 años solía estar rodeado de entusiastas inversores. Ellos le confiaban su dinero, millones o más, y él se ocupaba de procurar intereses increíbles y estables. "Era un excelente vendedor", recuerda un colega de Wall Street.

 

De origen humilde, Madoff comenzó la carrera de Derecho pero no la acabó y 1960 fundó su negocio de transacciones bursátiles con un capital inicial de 5,000 dólares. A lo largo de los años, logró construir un mundo ficticio integrado por una compañía de inversiones en Nueva York, un penthouse en Manhattan y lujosas embarcaciones (algunas de ellas todavía están fondeadas en puertos europeos). Fotos de archivo muestran a "Bernie"-como lo llamaban sus amigos- fumando habanos, con una gorra de béisbol en uno de sus cuatro yates, o junto a su esposa, Ruth, en fiestas de beneficencia judías.

Entre 1990 y 1993 fue también presidente del Nasdaq, la mayor bolsa electrónica del mundo y donde se negocian los valores de miles de empresas, muchas de ellas del sector de las nuevas tecnologías.

El efecto bola de nieve.
Con su sistema de estafas a nivel mundial, a través del efecto de bola de nieve, evaporó los ahorros de toda una vida de muchos de sus inversores y llevó a la quiebra a miles de personas , entre los que se encuentran bancos como el Santander y el BBVA, así como asociaciones, actores de Hollywood y grandes magnates.

 

Si bien el mundo de las finanzas de Nueva York y Palm Beach lo conocía desde hacía tiempo, el común de los mortales lo descubrió recién después de su detención el 11 de diciembre de 2008, tras ser denunciado por sus dos hijos.

Todavía hoy sus víctimas se preguntan cómo Madoff, siempre vestido en forma impecable, con su cabellera plateada y ondulada y su mirada azul detrás de finos anteojos, pudo engañarlos con su talento y su falta de escrúpulos. Sucede que el hábil señor Madoff tenía muchos rostros.

Según los documentos aportados a los tribunales que le juzgan, fue él mismo quien cifró en 50.000 millones de dólares la cuantía de la estafa que puso en marcha dos décadas antes mediante un esquema Ponzi o sistema piramidal por el que prometía rentabilidades próximas al 10%, que pagaba con los ingresos de otros clientes.

 

Su éxito estaba basado en la confianza y el secretismo de sus clientes, a los que exigía discreción pese a no darles ninguna explicación sobre la inversión de sus bienes.

También llegó a ofrecer consejos financieros por televisión. En un video que circula por Internet, que data de 1998, Madoff es el invitado a un programa sobre inversiones bursátiles. Interrogado sobre los mecanismos y los riesgos, responde con seguridad: "El inversionista no debe preocuparse por el día a día de lo que sucede, debe vivir tranquilo. Soy yo quien se ocupa de la administración cotidiana".


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442951
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América