Mundo

El mundo está de fiesta

Una curiosa celebración que le permite a la gente romper sin pudor con cánones morales.


LA celebración del Carnaval es una de las más populares. Se celebra en los países que tienen tradición cristiana, precediendo a la Cuaresma.
Concretamente se ubica al Carnaval en los tres días anteriores al Miércoles de Cenizas, durante los cuales, de acuerdo a las normas del ritual cristiano, tradicionalmente no se comía carne, lo cual arroja luz sobre la etimología del término "Adiós a la carne" o "carnevale".
Durante estos tres días, el pueblo liberado del estricto control de sus jerarcas, copa literalmente las calles. Se pinta, se disfraza y por sobre todas las cosas critica ferozmente el régimen que padece los restantes 360 días del año, burlándose de sus representantes: señores, eclesiásticos y autoridades comunales.
Todo ello bajo la invocación, no del Dios Cristiano, sino del Dios Momo, Dios de la Burla en la Mitología Antigua.
El Rey Momo es el hijo del Sueño y la Noche, dios de las burlas y de las agudezas.
En la Edad Media al Carnaval le llamaban "fasnachat" o "fesenach", fiesta de locura.
Otros aseguran que la celebración del Carnaval tiene su origen probablemente en fiestas paganas, como las que se realizaban en honor a Baco, el Dios del vino, las saturnales y las lupercales romanas, o las que se realizaban en honor del buey Apis en Egipto.
Según algunos historiadores, los orígenes de las fiestas de Carnaval se remontan a las antiguas Sumeria y Egipto, hace más de 5.000 años, con celebraciones similares en la época del Imperio Romano, desde donde se difundió la costumbre por Europa, siendo llevado a América por los navegantes españoles y portugueses.
Hasta hace unas pocas décadas, se celebraba el Miércoles de Ceniza enterrando a un muñeco.
De esa costumbre pagana derivó el término "entierro de carnaval", y que en Panamá se denomina "Entierro de la Sardina".
No todo ha sido color de rosa con el Carnaval, ya que algunos Papas clamaron contra los desórdenes del desenfreno con el que se celebraba.
El medioevo dio origen a fiesta del "Asno de los Locos" o del Siervo, en la que los hombres vestidos con pieles recorrían los campos y entraban en las casas.
El Papa Carlos V y Felipe V también alarmados por la violencia de algunos hombres, prohibieron la celebración del carnaval.
Los burgueses mientras tanto llevaron las celebraciones a puertas cerradas. En sus lujosísimos salones, bailaban hasta tarde escondidos detrás de las enigmáticas máscaras y espectaculares disfraces.
Las clases populares, sin embargo continuaron festejándolos en las calles.
Hoy en día, hay lugares célebres por sus festejos tradicionales y espectaculares, que atraen al turista y al amante de las costumbres de cada sitio, como lo son el Carnaval de Río, el de Santa Cruz de Tenerife, el de Cádiz, el de Oruro en Bolivia, el de Corrientes en Argentina y el de República Dominicana, con sus distintas expresiones, desde el Vegano hasta el de Santo Domingo.


fecha edicion
old id
267364
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América