Ciclos climáticos como El Niño, que eleva las temperaturas en amplias zonas del planeta, duplican las posibilidades de que se produzcan conflictos armados, según la revista británica Nature.
“Es la primera demostración de que la estabilidad de las sociedades modernas depende en gran parte del clima global”, señala la investigación, elaborada por científicos del Instituto de la Tierra de la Universidad de Columbia, Estados Unidos.
El estudio apunta a que una quinta parte de los conflictos ocurridos en el último medio siglo, entre 1950 y 2004, se vio influida por ese fenómeno climatológico, que se caracteriza por un aumento inusual de las temperaturas y las sequías en los trópicos.
Historiadores y climatólogos ya habían indicado la influencia del clima en los problemas sociales.