El fenómeno de El Niño, que inhibe la formación de huracanes en el Atlántico y causa intensas lluvias en América del Sur, se está desarrollando en el Pacífico conforme a los pronósticos y presenta ya “vientos muy fuertes en las capas altas” de la atmósfera en la cuenca atlántica, señaló un meteorólogo.
“El Niño se está desarrollando en el Pacífico y está casi maduro”, dijo Todd Kimberlain, meteorólogo del Centro Nacional de Huracanes (CNH) de Estados Unidos, quien vaticinó que este fenómeno permanecerá activo durante toda la temporada de huracanes, que comenzó el pasado 1 de junio y concluye el 30 de noviembre.
El científico y especialista del CNH, con sede en Miami, explicó que los efectos de El Niño en la cuenca atlántica se constatan ya con la presencia no solo de “vientos cortantes y poderosos en las capas altas y medias”, sino con una “mayor estabilidad en los trópicos”.
Por ello se prevé una “temporada ciclónica reducida en el Atlántico”, especialmente en el sur de la cuenca y en aguas del Caribe, lo que no significa, aclaró Kimberlain, la total inhibición de tormentas y huracanes.
“Esperamos la formación de ciclones tropicales, pero más al norte del Atlántico”, ya que al sur las condiciones meteorológicas van a ser “muy hostiles” a la formación de huracanes, dijo el experto.
Hasta el momento solo se ha formado en la cuenca atlántica un huracán, Arthur.