El papa Benedicto XVI expresó su solidaridad con las poblaciones chilenas afectadas por el terremoto, rezó por las víctimas y exhortó “a todos”, especialmente a las organizaciones eclesiásticas, a ayudar a los damnificados.
“Mi pensamiento está en Chile y con las poblaciones golpeadas por el terremoto que ha causado numerosas víctimas e ingentes daños.
Rezo por los fallecidos y me siento espiritualmente junto a las personas afectadas por esa grave calamidad”, dijo el Pontífice ante varios miles de personas en la plaza de San Pedro durante el ángelus.