El papa Francisco condenó duramente las guerras, fruto de un "orgullo reincidente y absurdo", y todas las ofensas a la vida que causan "degradación humana, social y ambiental", en su última homilía del año en el Vaticano.
"Las guerras son el signo flagrante de este orgullo reincidente y absurdo. Pero también lo son todas las pequeñas y grandes ofensas a la vida, a la verdad, a la fraternidad, que causan múltiples formas de degradación humana, social y ambiental", dijo el papa Francisco ante miles de fieles que asistieron a la misa.