- 24 de marzo de 1980, monseñor Óscar Romero fue asesinado por un escuadrón de la muerte de extrema derecha.
Católicos y laicos celebraron que el papa Francisco decretara que el arzobispo de San Salvador Óscar Romero fue asesinado por odio a la fe y aprobó una declaración de martirio que allana el camino a la beatificación.
“Nos hemos desayunado con esta grata noticia del papa Francisco anunciando que reconoce ya oficialmente el martirio de monseñor Romero y declarándolo beato”, dijo monseñor Rafael Urrutia, encargado de promover la causa de beatificación de Romero.
“Dios está pasando de nuevo por El Salvador con esta noticia que es una invitación a la reconciliación de la paz, a la solidaridad fraterna”.
Urrutia explicó que el arzobispo capitalino José Luis Escobar Alas se encuentra en Roma y que a su regresó se definirá la fecha de beatificación oficial de Romero en un acto litúrgico que se realizará en el país y que los acompañará un enviado del papa. La Iglesia comenzó los preparativos para el acto oficial.
“El júbilo no nos cabe en el corazón, y no es solo que monseñor Romero va a ser beatificado, sino que es declarado mártir de la Iglesia. Cuántas calumnias recibió este hombre en su vida, cuánta persecución, cuántas amenazas de muerte y terminaron matándolo, igual pasó con Jesús, el mártir del calvario”, dijo a periodistas el obispo auxiliar capitalino, monseñor Gregorio Rosa Chávez.
Al conocer la buena noticia, Rosa Chávez, uno de los fieles seguidores de Romero, se reunió con más de 100 sacerdotes para presidir una misa de acción de gracias.
“Se hace justicia a la verdad de Romero, y se reconoce que Romero fue un hombre de Dios, un hombre de la Iglesia, un hombre que da la vida por los pobres”.
Tradición
En la tradición católica, el martirio está reservado a personas muertas por odio a la fe. La causa de Romero se vio demorada entre otras razones por dudas acerca de si fue asesinado debido a su actitud de apoyo a los pobres o por su fe.
El decreto firmado por Francisco dice claramente que Romero fue un mártir en el sentido clásico, muerto por odio a la fe.
La causa de beatificación estuvo bloqueada durante años por temor a una asociación con la teología de la liberación un movimiento al que Romero nunca perteneció, la que aboga por dar prioridad a la atención a los pobres.
Francisco desbloqueó la causa poco después de su elección. Los mártires pueden alcanzar la beatificación, el primer paso a la posible elevación a los altares, sin que se atribuya un milagro a su intercesión.
La canonización sí requiere un milagro.
Gobierno celebra
El Gobierno de El Salvador expresó su alegría por el anuncio del Vaticano y dijo que, “los salvadoreños nos sentimos dichosos de que finalmente sea reconocido el martirio de monseñor Romero, quien a través de su obra pastoral dio esperanza y voz a los menos favorecidos, y cuyo mensaje continúa vivo y latente entre nosotros”.
Romero, llamado también “la voz de los sin voz”, fue asesinado el 24 de marzo de 1980 de un disparo al corazón cuando oficiaba misa, un día después de pedir a los militares en una homilía: “En nombre de Dios y de este sufrido pueblo, les ruego, les suplico, les ordeno, en nombre de Dios, cese la represión”.
Un informe de la Comisión de la Verdad de Naciones Unidas, creada poco después de los acuerdos de paz, determinó que el autor intelectual del crimen fue el ya fallecido mayor Roberto D'Aubuisson, fundador del partido derechista Alianza Republicana Nacionalista (Arena), que gobernó el país durante 20 años (1989-2009).
Sin embargo, los responsables del crimen no serán castigados debido a una amnistía promulgada por el gobierno de Arena horas antes de ser divulgado el informe de la Comisión en 1993.
Romero, como muchos sacerdotes, recibió decenas de amenazas de sectores ultraderechistas que le decían a sus seguidores: “Haga patria, mate un cura”.
Arzobispo de Panamá afirma que ‘se le ha hecho justicia’ a Romero
El arzobispo de Panamá, José Domingo Ulloa, expresó su alegría por el anuncio de la beatificación de Óscar Arnulfo Romero, y dijo que con ello “se ha hecho justicia” al asesinado arzobispo de San Salvador.
“Yo creo que se ha hecho justicia, el anuncio hecho por el Vaticano reivindica la figura de Romero, y la Iglesia, después de un largo proceso, nos lo presenta como lo que él es: el pastor que en un momento muy crucial de la historia salvadoreña entregó la vida por ese pueblo, dijo monseñor Ulloa.
Con esa decisión del papa Francisco, monseñor Romero se convierte en un referente, no solo para los cristianos sino para nosotros los obispos, dijo Ulloa.
Romero, asesinado por un francotirador desconocido cuando oficiaba una misa el 24 de marzo de 1980, es el buen pastor que entregó la vida por sus ovejas, destacó el arzobispo de Panamá.
Yo creo que eso es lo grande de este gran hombre, que vivió a plenitud (y) en un momento de la historia transformó su vida y de verdad, como Jesús, fue capaz de entregarla por los demás, añadió.