El papa Benedicto XVI ordenó una inspección a la Legión de Cristo, la congregación fundada por el fallecido sacerdote mexicano Marcial Maciel, investigado por abusos sexuales durante décadas contra seminaristas y del que recientemente se supo que tuvo una hija con una amante.
La inspección, "visita apostólica" en el argot de la Iglesia católica, fue confirmada ayer por los Legionarios, quienes precisaron que el Vaticano les avisó de la misma en una carta del cardenal secretario de Estado, Tarcisio Bertone, con fecha 10 de marzo, al actual líder de la Legión de Cristo, el sacerdote mexicano lvaro Corcuera.
El "número dos" del Vaticano informó a Corcuera, quien sucedió a Maciel en 2005, que la inspección la realizará "un equipo de prelados" y afectará a todas las instituciones de la congregación.
Bertone precisó que la inspección es "de fundamental importancia", y hay que verla "con amplitud de miras y limpio corazón".
"El Santo Padre, consciente de los altos ideales que os animan y de la entereza y espíritu de oración con que están afrontando las actuales vicisitudes, os alienta a seguir buscando el bien de la Iglesia y de la sociedad, mediante las iniciativas e instituciones que les son propias", agregó Bertone.