DATOS IMPORTANTES PARA EL PAÍS
- 7 mandatarios asisten a la toma de posesión de Enrique Peña Nieto, además de otros invitados.
- 18 son los puestos de gobierno y se reducirán a 16, eliminando la Secretaría de Seguridad Pública.
- 31% de los mexicanos cree que Peña Nieto será mejor que Calderón y 32% cree que será peor.
El PRI que gobernó México por siete décadas consecutivas ha vuelto, ahora prometiéndole a los mexicanos que no volverá a ser lo que algunos llamaron “la dictadura perfecta”, caracterizada por una combinación de dádivas populistas, votaciones amañadas y ocasionales derramamientos de sangre.
El Partido Revolucionario Institucional asume la presidencia después de 12 años fuera del poder, y el mandatario electo Enrique Peña Nieto considera que este es el momento culminante de un esfuerzo por reformar y modernizar al organismo político que gobernó el país sin interrupción de 1929 al 2000.
Peña Nieto promete un programa de libre empresa, eficiencia y rendición de cuentas. Está promoviendo reformas que podrían aportar nuevas e importantes inversiones privadas en la crucial pero quebrantada industria petrolera estatal de México, con cambios que fueron obstaculizados durante varias décadas por la sospecha nacionalista de una intromisión extranjera en el negocio petrolero.
Los dirigentes del PRI reconocen que vuelven al poder en un México radicalmente diferente de lo que era en el apogeo del partido. La nación tiene una economía de mercado abierta, una prensa más libre y más agresiva, una oposición que puede comunicar a la velocidad del internet y una población que sabe que el PRI puede ser echado del gobierno.
Los escépticos dicen que el partido regresará al pasado, como si eso fuera posible, señaló su dirigente Pedro Joaquín Coldwell en una reunión partidista a principios de mes.
Eso no es posible porque este es un país diferente, agregó.
Pero algunos críticos ya ven indicios de un anhelo de los días pasados de una presidencia imperial en algunas de las medidas que el PRI impulsa en el Congreso.
Una iniciativa de ley propuesta por Peña Nieto concentraría al aparato de la policía y la seguridad bajo el control de la Secretaría de Gobernación (interior), una institución que durante mucho tiempo fue utilizada por el PRI para coaccionar o presionar a los opositores, arreglar elecciones e intimidar a los medios de comunicación.
Los dirigentes del PRI dicen que la medida unificaría a un fracturado aparato de seguridad y ofrecería una estrategia más coordinada en el combate a los carteles de las drogas en México.
El analista político Raymundo Riva Palacio considera que un regreso a los viejos días es improbable pues, dice, ahora hay autoridades electorales independientes, jueces y grupos de derechos humanos que contribuyen a poner en orden a las autoridades. Es improbable que vayan a tratar de restablecer el viejo régimen, como era en la década de 1970, afirmó. Pero Alejandro Sánchez, el segundo hombre en la jerarquía del izquierdista PRD, advierte de un posible intento por regresar al régimen autoritario.