Más de 8 millones de cubanos votarán en los comicios municipales, que son el pistoletazo de salida del proceso electoral que culminará en el relevo en la presidencia de Raúl Castro y en el que ha quedado frustrado el intento de la oposición de postular a independientes.
La votación se produce al día siguiente del primer aniversario de la muerte del líder de la Revolución, Fidel Castro, y será "el mejor regalo del pueblo cubano" al comandante, según ha destacado la prensa oficial.
Entre todas las circunscripciones electorales suman 27 mil 221 candidatos para ser delegados a las asambleas municipales del poder popular, una figura equivalente a la del concejal, de los que el 35% son mujeres y el 19% jóvenes.
"El momento confirmará que a Cuba nadie le puede imponer la soberanía ni los derechos a los que aspiramos, la cultura que vamos a defender, la identidad y sobre todo los principios", dijo el vicepresidente, Miguel Díaz-Canel.
Todo apunta a que será Díaz-Canel el heredero de la presidencia del país cuando el actual mandatario, Raúl Castro, deje el cargo a los 86 años el próximo febrero, tras 10 años en él.