El Gobierno de El Salvador elevó hoy a amarilla la alerta que mantiene por las lluvias ante el aumento de las olas de hasta 5,6 metros en su litoral, donde también suspendió las clases, la pesca y las actividades turísticas.
El director de Protección Civil, Jorge Meléndez, dijo en una rueda de prensa que "se está configurando una situación más grave, más complicada la cual obliga al sistema nacional a dar un nivel diferente de alerta".
Protección Civil decretó el martes la alerta verde por la posibilidad de que se susciten emergencias debido a las lluvias por una baja presión que se desplaza sobre el Océano Pacífico.
Meléndez explicó que, según pronósticos del Servicio Nacional de Estudios Territoriales (SNET), en las próximas horas en el Pacifico el país se verá afectado por olas que podrían alcanzar hasta 5,6 metros de altura, producto de "circulaciones ciclónicas".
La baja presión "se combina con un fenómeno de oleaje grande, como nunca antes hemos tenido en el país", explicó Meléndez.
La alerta amarilla, indicó el funcionario, se activa cuando existe un aumento del 50 por ciento en el nivel de peligrosidad de un fenómeno natural.
Añadió que esta alerta incluye la activación de un centro nacional de emergencias y de los comités en cada uno de los 262 municipios, para atender y evacuar de forma oportuna a poblaciones que estén en riesgo.
Meléndez dijo que el Gobierno ordenó la suspensión de las clases en las escuelas cercanas a la costa durante mañana, el jueves, y el viernes, y "hasta nuevo aviso" la pesca y las actividades turísticas.
Además, indicó que el fenómeno en el Pacifico generará vientos de hasta 48 kilómetros por hora, cuando lo normal son 14 kilómetros por hora, mientras que el de la altura de las olas es de 1,2 metros.