El Salvador es uno de los cinco países más violentos del mundo, pero un problema más grave es la combinación de corrupción e impunidad que arrastran las instituciones policiales, afirmó en Washington el periodista y exdiplomático salvadoreño Héctor Silva Ávalos.
El próximo gobierno, del presidente Salvador Sánchez Cerén, quien asumirá el poder el 1 de junio, “deberá encarar estos problemas desde el primer día o tendremos instituciones que no pueden controlarse y más violencia”, añadió durante una conferencia en el Diálogo Interamericano.
Silva, quien ahora trabaja en la American University en Washington, presentó en la conferencia su libro “Infiltrados: Crónica de la corrupción en la Policía Nacional Civil (1992-2013)”, publicado por la Universidad de Centroamérica y que en El Salvador salió a la venta en marzo.
La PNC surgió en 1992 como resultado de los acuerdos de paz entre el Gobierno y la guerrilla firmados ese año en México, que disolvieron los cuerpos policiales existentes hasta entonces, acusados de múltiples violaciones a los derechos humanos durante el conflicto armado (1980-1992), que dejó unos 75,000 muertos y 8,000 desaparecidos.
“Estamos en un sitio muy violento, uno de los cinco lugares más violentos del mundo”, continuó el autor, quien sostuvo que “la situación ha empeorado en años recientes”.
“Vemos los resultados de enfoques equivocados sobre la seguridad pública. Tenemos el problema de las pandillas juveniles que es, probablemente, el más urgente”, agregó Silva.