Honduras recibió ayer con júbilo y El Salvador con desilusión la decisión de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de rechazar una solicitud de revisión de la sentencia de 1992 sobre el límite fronterizo entre ambos países
La CIJ dio la razón a Honduras al negarse a revisar, como solicitaba El Salvador, su decisión sobre el límite fronterizo sobre el sector de Goascorán, en el sur de la frontera ente ambos países.
Dicho sector, que tiene una extensión de 76.2 kilómetros cuadrados, fue concedido a Honduras en 1992 porque la CIJ aceptó la tesis hondureña de que la línea limítrofe entre ambos países debía seguir el curso actual del río Goascorán, que desemboca en el Golfo de Fonseca.
Los magistrados de la CIJ "rechazaron" los argumentos del Gobierno de San Salvador por "falta de nuevas pruebas".
El presidente de Honduras, Ricardo Maduro, expresó en Tegucigalpa que una "enorme felicidad inunda a todo el pueblo hondureño por esta extraordinaria noticia".
En tanto que en La Haya, la canciller de El Salvador, María Eugenia Brizuela, declaró a periodistas que recibió la resolución de la CIJ "con desilusión", mientras que el presidente salvadoreño, Francisco Flores, todavía no se ha pronunciado.
Maduro subrayó que "este día es sin duda de profunda satisfacción para la nación hondureña, por cuanto la Corte se ha pronunciado favorablemente a la tesis de Honduras, reconociéndole su legítimo derecho sobre un territorio históricamente nuestro".
El Salvador, Honduras y Nicaragua comparten el Golfo de Fonseca, región que, según Maduro, debe convertirse en un centro mundial de la industria y del comercio internacional entre Asia, América y Europa.