La agencia espacial estadounidense NASA detectó que el Sol ha entrado en un extraño proceso de quietud, con una ausencia de manchas en su superficie, y de intensidad en las llamaradas y las tormentas, según informa en su página web.
La NASA había indicado en septiembre pasado que la presión promedio del viento solar -el torrente de partículas cargadas que embate la atmósfera terrestre y empuja los rayos cósmicos hacia los lindes del sistema planetaria- había caído un 20 por ciento desde mediados de la década de 1990.